La situación
Guerra Express Paquetería estaba enfrentando complicaciones operativas conforme su negocio crecía. Las diferencias de inventario afectaban la visibilidad de los envíos y no había una forma confiable de confirmar dónde estaba cada paquete dentro del proceso.
La empresa también trabajaba con sucursales aliadas. Como esos socios no eran parte de la compañía principal, el negocio necesitaba proteger la información de sus clientes mientras permitía a cada aliado administrar únicamente los envíos que les correspondían.
Otra preocupación operativa era la inconsistencia entre el peso registrado de los paquetes y lo que se reportaba más adelante en la entrega. Estas diferencias generaban riesgo financiero y restaban confianza en todo el flujo de trabajo.
Más allá de lo operativo, Guerra Express Paquetería tenía poca presencia en línea, lo que dificultaba atraer nuevos clientes y comunicar el valor real del servicio.